lunes, 25 de mayo de 2009

sin titulo

Sería fácil
acostumbrarme a esta figura
que me acompaña,
porque es figura y no presencia;
el peso es otra cosa:
lo soterrado debajo del aire hecho al espacio,
lo que no gravita
es lo extraño de la raiz.
Sería fácil
acostumbrarse al hábito de tener compañía, chaarlas de almuerzo,
calor en la cama, vacaciones y familia,
pero el mundo se dio la vuelta
mientras yo me desnudaba frente al espejo,
descubrí mis huesos descarnados
y mi mirada hueca;
variaciones de muerte
que se visten de norma y de costumbre.

Lucía Ruiz

sábado, 23 de mayo de 2009

La Sevilla

Sevilla es una bruja.

En Sevilla
son los gatos
quienes cantan
la huida de la noche
y observan quietos
y atentos cuanto ocurre
como príncipes clandestinos.

Borja.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Soy una mujer adulta
y una niña cuando mi padre me coge de la mano.
Soy la cuerda de la guitarra fiera
y de la serena.
Soy el dia después de un largo llanto.
Soy todos los cuellos que quieres besar.
Soy la condena del soñador,
del borracho, su desengaño.
Soy de verdad.
Soy el primer beso y el último.
Soy la almohada de todos los sueños.
Soy de cal, de ceniza,
de aceite y de agua.
Soy una gata adiestrada.
Soy el camino por recorrer y
la piedra gastada.
Soy playa.
Soy un puzle que no encaja.
Soy el momento oportuno desaprovechado.
Soy la tristeza del verso no leido.
Soy el sueño de la gata salvaje,
del momento aprovechado,
del libro con final feliz,
del libro sin final.
Soy la sombra de la muerte
persiguiéndome a bocados.

Maribel G. Salmerón
Soy todo lo que tengo
y lo que he perdido,
lo que he sido en otras vidas como ésta
y todo lo que no he llegado a ser.

Lleno mis estantes con libros que aún no he leído y
buenas intenciones,
con fotos que ordenan recuerdos cada día más lejanos,
canciones que recuerdan miradas que no volverán.

Pero miro a mi alrededor.
Tu rutina me abraza y reconforta
mi padre me habla por teléfono y ríe
mi madre huele a comida recién hecha
mi gato ronronea y duerme a mi lado.

Y no necesito más
de lo que he sido ni he soñado ser.

Maribel G. Salmerón

miércoles, 13 de mayo de 2009

Torear a Sevilla / Fábrica de ladridos

HAY QUE TOREAR A SEVILLA

Le sobra mucho miedo
para ser una bestia.
Le falta mucho negro.
Creo que hay que torearla
como si fuera un toro
para que no le duela.

Desilusión de sangre.
Quiero saber mucho más
de lo que me ha enseñado.
En todas las ciudades
me ocurre lo mismo:
si no hay luz
si no hay árboles
si no hay gorriones
si no hay gente…
me estoy muriendo.
Sevilla es como un padre
autoritario y orgulloso,
como una madre
condescendiente y guapa
pero ante todo es huérfana
de ciudades.

Sevilla es mucho más que mi rabia pero mi rabia es Sevilla.

Vivimos como la mosca
que gravita el encierro.
Visitamos tristezas de paisaje
que saben a cristal olvidado.
Vivimos como la mosca
que cruza el campo de batalla
en busca del azúcar,
nos relamemos las mentiras pegajosas,
la miel podrida de todos los planetas,
hasta que llega el día y esa mano
-la que tanto se alzó para apoyarnos-
ahora se tambalea, se arrepiente,
se retuerce, se derrumba y nos aplasta.



FÁBRICA DE LADRIDOS

¿Aquí, en Sevilla,
quién construye sus casas con ladridos?
¿Quién visita su orgullo de mansión solitaria?
¿Quién camina por calles de denuncia?
¿Quién desvirga belleza sin ser visto?
¿Quién trabaja de estrella a estrella en su gazpacho?
¿Quién escupe la sangre que se traga?
¿Quién decapita capirotes de miedo?
¿Quién habita su olor a desamparo?
¿Quién llora en sus carnavales?
¿Quién destroza sus perchas?
¿Quién va al suelo conmigo?
¿Quién pone en duda lo que siempre fue injusto?
¿Quién inventa ventanas?
¿Quién me duerme la siesta?
¿Quién me arrima los versos?
¿Quién me invita a una fiesta?
¿Quién me saca de aquí?


Dos poemas de Felipe Bollaín.

SOY BLANCA

Soy una comunidad de vecinos
Soy un cuenco de agua con sabor a cobre
Soy un láser para tallar diamantes
Soy la espuma en la boca del animal agotado
Soy una goma de borrar manchada
Soy el reverso de la clave de sol, y me acuesto en mi pentagrama
Soy una ninfa descarada y sin deudas

A veces mi propio ser amado se me desborda
y apenas puedo alcanzar mi casa,
buscar un papel blanco para doblar,
hacer una cajita y ahí volcarlo.
Taparla con rapidez mirando a todas partes.
Cuando llego, ya se ha desperdigado
y todo son dudas,
y estoy cubierta de rosas blancas y fragantes.

Carmen

EL AHORA SIGUE BRILLANDO

Cómo me cuesta salir del baño,
abandonar el albornoz
y contarte mis momentos de paradas pacíficas,
de delicadezas envolventes,
de tonos en que los colores parecían subir y bajar del cielo,
de vivencias que han pasado por el tiempo sin cambiar su frescor y su tibieza.

Recuerdo aquel mar y sus aguas verdes,
mi miedo tiritando,
sus cosquillas que me abrieron los sentidos,
su balanceo amoroso,
sus palacios de coral,
mi cuerpo se mecía emocionado en columpios de colores,
que tejían algas y peces
entre ritmos de Oriente.

Recuerdo a mis hijos bailando, sus luminosos ojos de tierra y cielo,
sus miradas cargadas de nuevos soles
y mi corazón en la garganta, queriendo salir de su envoltura.

Recuerdo una feria de abril:
comida deliciosa
amigos dulces
farolillos y lunares que bailan al compás,
sentidos aletargados que susurran amor,
la música respira en mis poros.

Gracias a ti he sacado del armario estos momentos
que a partir de ahora los pondré en la pizarra de mi cocina
para que la ilumine cuando el sol esté ausente.

Paqui Manfredi